1939

Ochenta inviernos pasaron

y otros miles pasarán.

Mientras los campos florezcan

las heridas sangrarán.

Y aquellas pisadas rojas

que fueron a encarcelar

se escurrieron con el viento

ya se vuelven a escuchar.

Ochenta inviernos pasaron

y otros miles pasarán.

Mientras los campos florezcan

las heridas sangrarán.